Viaje a Andorra. Día 3

Jueves 2 de febrero.

 

El cansancio empieza a pasar factura, nos cuesta un poquito más despertarnos, pero puntualmente acuden al desayuno.

 

El día no ha sido soleado como días atrás, de hecho no hemos visto el sol, en algunos momentos nevaba, en otros las pistas se cubrían de niebla y apenas se veía más de 10 metros, o venía alguna ráfaga de viento considerable, pero a pesar de todas las adversidades nada ha podido con las ganas de progresar de nuestros campeones. En las dos horitas de clase se les ha visto mucho más sueltos, sobre todo a los debutantes, que ya han sido capaces de subirse a un telesilla y dejar aparcadas las ‘perchas‘, para ellos ha sido un paso importante porque suponía subir más alto y bajar por pistas más complicadas.

 

De comida hoy tocaba… espaguetis de primero, y de segundo carne o rabas con patatas.

 

Después de comer a seguir practicando un poquito, aunque han sido varios los que estaban bastante cansados y han preferido quedarse descansando, además ha coincidido con el momento de peor visibilidad.

 

Y a las 17:00 estábamos en balneario de Caldea, el mejor lugar para recuperarse de los dolores de pies, piernas, brazos… de todo el cuerpo. Han sido 3 horitas de relax, todos hemos salido bastante arrugados con tanto agua, pero el objetivo de salir relajaditos se ha cumplido.

 

Ahora vamos a cenar y una vez dejemos las maletas preparadas para el viaje de vuelta les organizaremos una fiestecilla en el bar del hotel con refrescos y patatas, acompañada de buena música (intentaremos que se echen unos bailes).

 

Les dejaremos que se acuesten un poquito más tarde y mañana a coger con ganas las dos últimas horas de clase.

Después de comer devolvemos el material y cogemos carretera. Cuando paremos a cenar os avisarán para que sepáis sobre qué hora llegaremos.

 

Por cierto, en el parte de lesiones hay que comentar un par de niños pachuchos que evolucionan bien y un par de caídas leves con dolores en la mano pero sin consecuencias.