CÓMO VENCER LA TIMIDEZ DE LOS NIÑOS

Que un niño sea tímido no tiene por qué ser un problema. Hay niños más extrovertidos que otros y hay que saber respetar la personalidad de cada uno. No es conveniente forzar al niño a ser más sociable si no le sale de forma natural.

 

Hay que pensar que vencer la timidez no es fácil. Los niños tímidos deben romper una barrera de miedo y esto no puede lograrse de manera brusca ni obligándole a ser sociables sin más.

 

El apoyo de los adultos para lograr que un niño venza la timidez es fundamental. Los mayores deben potenciar la sociabilidad de los niños con cariño, respeto y mucho tacto, para no incomodarles ni bloquearles.

 

A continuación te ofrecemos algunos consejos para que logres que el niño venza su timidez:

 

  • No le regañes: si un niño se muestra tímido lo peor que puedes hacer es regañarle o gritarle. Eso sólo logrará que el niño coja cada vez más miedo a socializar en cualquier situación.
  • La timidez no es más que un estado provocado por miedos que paralizan a quien la sufre: miedo a no decir lo adecuado, miedo a no saber algo, miedo al ridículo, miedo a ser el centro de atención, etc. La comunicación del niño tímido con alguien de confianza es fundamental para que dé a conocer esos miedos o esas inseguridades.
  • Evita recalcar cada dos por tres el carácter tímido del niño. Si un menor se pasa el día escuchando de boca de los mayores que es muy tímido, difícilmente logrará romper esa barrera.
  • Refuerzo positivo: trata de aplaudir y celebrar cada logro del niño. Detecta sus virtudes y habilidades y destácalas siempre que puedas.
  • Evita las comparaciones: comparar la timidez de un niño con el carácter extrovertido de otro es un error. Esto sólo logrará crearle un complejo por su forma de ser introvertida.
  • Socializa al niño poco a poco: detecta si hay algún niño o niña con el que el pequeño tímido se sienta especialmente cómodo. Invita a ese amigo o amiga especial a casa y haz que el niño tímido comparta tiempo con él o ella. De vez en cuando puedes comenzar a ampliar ese círculo amistoso, invitando a un niño más. El número de personas con las que sabes a ciencia cierta que el niño tímido se siente cómodo, siempre debe ser superior al número de personas desconocidas para él, sobre todo al principio del proceso de socialización. Poco a poco el niño aprenderá a abrir cada vez más su carácter sin miedo.