Consejos para no sobreproteger a nuestros hijos

Casi todos los días, escuchamos algo sobre la educación infantil, pero son poquísimas las veces en que alguien nos habla sobre la educación para padres, a pesar de que ambas están muy relacionadas.

 

Puede suceder que algunas situaciones con nuestros hijos nos empujen a la sobreprotección, para mantenerlos a salvo. Desconocemos que esta actitud nos traerá más problemas a largo plazo, pero hay que tener tranquilidad: nadie nace sabiendo y, por eso, traemos una serie de consejos para padres que quieran superar esos momentos con más comodidad.

 

1º- No te pongas siempre en lo peor

 

Tus hijos no necesitan que les relates todos los peligros que existen. Puede resultarles muy agobiante y, sin quererlo, podemos hacer que desarrollen algunas fobias, ya que los jóvenes tienden a imitar los comportamientos de los adultos. Puedes advertirles, pero con calma.

 

2º- Permíteles equivocarse

 

No pienses que puedes salvarles de todos los males. Es comprensible que intentes evitarles cualquier daño, pero, de este modo, también les estás quitando la oportunidad de aprender. Piensa que, si les parten el corazón, aprenderán que tipo de pareja no quieren en su futuro. Tu papel como madre o padre será el de estar siempre a su lado cuando os necesite.

 

3º- Escucha a tus hijos

 

A veces, al escuchar a nuestros pequeños hablar sobre su vida, tendemos a pensar que sus experiencias y opiniones no merecen la pena porque “solo son niños”. ¡Cuidado! Es esencial, para su aprendizaje infantil, expresar a nuestros hijos que sus opiniones son igual de importantes que las nuestras, ya que oír lo que tienen que decir fomentará que hablen con confianza, formen sus criterios propios y sean críticos con el mundo que les rodea. No coartes nunca esa libertad, aunque no compartas su opinión.

 

4º- Demuéstrales que confías en ellos

 

Idea imprescindible en todos los manuales de educación para niños. Puede que te parezca una locura, pero es importante hacerles responsables de sus actos. Dales las llaves de casa o acordad la hora de llegada a casa, cuando salgan. Dales tiempo, para ver cómo actúan. Si su comportamiento es bueno, podrás darles cada vez más libertad y ellos, a cambio, se harán cada vez más responsables. Si, en cambio, no actúan como debieran, tampoco les martirices. Simplemente, hazles saber que confiabas en ellos y te han fallado. Si quieren una nueva oportunidad, tendrán que ganársela ellos mismos.

 

5º- Déjales “que aprendan el cursillo”

 

Esto último probablemente te resultará muy difícil, pero es fundamental que solucionen sus propios problemas. No intervengas en todo. Es bueno que aprendan a luchar por lo que les corresponde. Les servirá para ser adultos hechos y derechos.

Con la sobreprotección, solo conseguiremos que se alejen de nosotros y se convenzan de que no son merecedores de confianza. Dales todo tu cariño y trata de que sean adultos seguros y sanos.

 

Consejos para no sobreproteger a nuestros hijos