CÓMO COMBATIR EL ESTRÉS INFANTIL

El estrés infantil puede aparecer por diferentes causas que no tienen por qué ser aparentemente graves. Desde preparar la vuelta al cole hasta esperar la llegada de un hermano, los motivos por los que un niño puede sentir que su tranquilidad se desestabiliza son variados.

 

En muchas ocasiones la causa del estrés infantil será muy obvia: un divorcio, la pérdida de un ser querido, etc. En otras el problema puede no ser fácilmente detectable. Los niños pueden albergar muchos miedos e inseguridades provocados por los motivos más insospechados.

 

Por lo tanto, para combatir el estrés infantil lo primero y más importante es estar bien atentos a cualquier cambio en el comportamiento o el ánimo del menor que nos pueda resultar extraño y que pueda ser indicativo de que algo está ocurriendo con sus sentimientos y sensaciones ante la realidad que le rodea.

 

Un niño decaído, más nervioso de lo normal, inapetente, que presenta problemas para dormir o que se irrita con facilidad puede estar sufriendo un episodio de estrés.

Ante cualquier duda o sospecha de que el problema puede ser serio y no algo pasajero, lo más recomendable es consultar con un especialista para que localice el foco del problema e indique los pasos a seguir.

 

Pero los adultos podemos ayudar a combatir el estrés infantil en casa, siguiendo una serie de pautas que indicamos a continuación:

  • Aumentar la comunicación: es importante que el niño exprese sus sentimientos y sus miedos. Hay que transmitirle tranquilidad y hablar con él con cariño y comprensión. Nunca se deben subestimar sus sentimientos, aunque también hay que saber darles la importancia justa como para transmitirles calma sin que sientan que no se les toma en serio.
  • Cuidar la alimentación: los beneficios de una buena alimentación en los niños son muchos. Una dieta sana y equilibrada beneficiará su salud mental y física.
  • No romper las rutinas: los niños necesitan un orden en sus rutinas diarias. Hay que intentar mantener los horarios de las comidas, de las actividades que realicen y del sueño para no desestabilizarles.
  • Ayudarle a dormir: el niño necesita descanso. Cuidar el sueño de los niños es necesario para no alterar su tranquilidad y poder así combatir el estrés infantil. Si el niño sufre insomnio, los adultos deben tratar de ayudarle a conciliar el sueño, leyendo un cuento, preparando una estancia tranquila y acogedora y tranquilizándoles con nuestra presencia. Un niño que no descansa se mostrará mucho más nervioso durante el día.