Beneficios de la actividad física para los niños

Escuchas hablar de los beneficios del deporte; se te dice, como mamá, que fomentes la actividad física infantil pero, por momentos, no sabes cómo; cuando se te pide que críes niños activos, tienes miedo a equivocarte en la elección de aquel deporte para niños que se adapte a la personalidad y a los intereses de tu hijo. Es entendible: hay múltiples cuestiones a tener en cuenta que giran en derredor del tema de la educación física infantil. Si presta atención a las sugerencias que siguen, será más sencillo tomar una decisión.

 

¿Quieres niños activos y saludables? Enséñales a disfrutar de algún deporte

 

En primer lugar, hay que tener claro que el deporte, cuando se es niño, debe ser, sobre todas las cosas, juego y esparcimiento. Como mamá, tendrás que hacer lo posible para que fluya en su rutina como una actividad placentera más. No hay que obligar a un niño a optar por un determinado tipo de ejercicio (deporte individual o de equipo, gimnasia deportiva o caminata recreativa), aunque sí motivarlo a que se acerque y conozca alguno.

 

Los peques desconocen que la actividad física infantil colabora en el desarrollo armónico de su físico y de su mente, enriqueciéndolos en valores. Por eso es importante que cuenten con un deporte para niños que les atraiga y apasione. ¿Por qué? Fundamentalmente porque aumenta sus fortalezas, dejando aflorar todo su potencial, algo que no ocurre, comúnmente, frente al ordenador o la televisión.

 

Educación física infantil

 

Son múltiples los beneficios de la actividad física para los niños. Aquí los principales:

 

  • Apacigua los ánimos y posibilita la descarga emocional negativa de manera sublimatoria, es decir, reorientándola hacia un fin que no produzca daño o malestar a tu hijo.
  • Biológicamente, es imprescindible para el crecimiento óseo y muscular en la niñez.
  • Contribuye al compañerismo y a la relación armónica, es decir, promueve la colaboración por encima del egoísmo.
  • El movimiento corporal, de por sí, ya es placentero.
  • Enseña a adoptar responsabilidades desde la infancia y a seguir reglas de juego (disciplina) y consejos de un adulto (entrenador).
  • Favorece tanto el desarrollo motriz como el aumento de movimientos coordinados del cuerpo.
  • Fomenta estilos de vida saludables.
  • Fortalece la autoestima y la confianza en iguales dosis.
  • Genera hábitos saludables como, por ejemplo, la higiene (indispensable para todo niño deportista).
  • Llena de significado la palabra “competencia”, lo que tendrá efectos de por vida.
  • Posibilita la sociabilización en niños tímidos o con dificultades para congeniar con otros.

 

Rey de la Pista 3